Modales en la mesa

Hace unos días descubrí esta imagen en el twitter de El Jueves y no pude por menos que sentirme muy identificada.




Desde el creciente uso de las nuevas tecnologías (léase móvil con Internet) resulta casi imposible mantener una conversación fluida con alguien sin que esté continuamente pendiente de su móvil.

Y digo yo, ¿no te puedes estar aunque sea una hora quietecito? prestar atención a tu interlocutor como si de verdad te importara lo que dice en vez de estar continuamente mirando con el rabillo del ojo tu móvil, eh?

Entiendo perfectamente que haya gente que necesite consultarlo por motivos laborales o familiares, pero en la mayoría de las ocasiones me parece que se ha convertido más en una especie de tic o costumbre irritante que en otra cosa. 

Probablemente pienso así porque todavía no tengo Internet en el móvil y no me he enganchado. Casi seguro que el día que lo tenga seré una adicta más, ¿verdad?

Kate

Actuar es el menor de los talentos. No olvides nunca que no te darán un Nobel por ello y que Shirley Temple lo hacía perfectamente con cuatro años.

2 comentarios:

  1. que buena idea, cuando tengas uno te haras adicta seguro pero eso no significa ser maleducada, yo lo tengo desde el verano nada mas y le doy a los botoncitos con frecuencia, pero no cuando me hablan, ni cuando como o ceno con alguien me parece que se están perdiendo las formas...

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  2. Es que parece que ya lo hemos incorporado a nuestros gestos habituales y lo hacemos sin darnos cuenta!

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